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La formación del gusto by umanoidepoliuretano
noviembre 14, 2008, 8:55 pm
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La formación del gusto.

José Luis Molinero. Universidad de Salamanca.

 

         El gusto, ¿una palabra anacrónica?

         La metamorfosis del gusto y el esteticismo.

         El proyecto: el gusto de nuestro tiempo.

 

 

  1. El gusto, ¿una palabra anacrónica?

La palabra gusto tiene poco predicamento en la Historia de la Estética, igual que genio. Si tiene vigencia en el lenguaje hablado, donde las utilizamos constantemente, o en Bellas Artes, donde se habla de genio.

Esta crisis en el lenguaje esta asociada a la crisis de la modernidad y a la crisis del romanticismo

En la actualidad esto esta condicionado por el esteticismo y el humanismo del gusto.

La crisis de la modernidad, atacada por la postmodernidad, y del romanticismo porque el arte va a tomar el testigo de la filosofía. En el romanticismo se llega al culmen de la estética casi derivando en el esteticismo, en la realidad tomada como carácter estético. Este principio hoy es el que prevalece en cualquier mercado, y más si hablamos del artístico.

 

Cabe proponer lo que se llama humanismo del gusto y la estética de las nuevas tecnologías, cabe hablar de que somos seres tecnológicos, y el humanismo es ser ciudadanos del espacio y del tiempo en que vivimos.

 

  1. La metamorfosis del gusto y el esteticismo.

2.1  De las paradojas del gusto

Se supone que la palabra gusto va dirigido a la palabra apariencia, mientras que la realidad es otra cosa, entendimiento.

Se intenta contraponer apariencia-realidad, subjetivo-objetivo, particular-universal, individual-social.

No son palabras evidentes y útiles hoy en día. En una novela, ¿los personajes son falsos o verdaderos? Son categorías formadas en un mundo que no es el nuestro. Hay que encontrar nuevas categorías de la vida ordinaria, para designar nuestra vida. Utilizamos un lenguaje propuesto para otro tiempo, para otra realidad y que se queda inútil.

 

El gusto es subjetivo, soy un sujeto, luego subjetivo. El lenguaje es por tanto subjetivo, no puede hacer un gusto objetivo.

 

Se dice que el gusto es particular, y cuando lo comunicas lo universalizas, pero la opinión siempre va a seguir siendo personal, son palabras que dicen muy poco, pero que nos crean juicios de valor.

No tienen que ver con la ética y la estética, un juicio estético no tiene valor ético necesariamente.

El gusto también aparece como individual, pero cuando tienes buen gusto, tiene dimensión social.

 

Son en definitiva, paradojas del gusto que están en el lenguaje.

 

Antinomia razón-sentimiento. La crítica.

Ya la encontramos en Kant y otros. El gusto es una facultad unida al sentimiento, por ellos los juicios del gusto serian causados por la representación del objeto, que genera un juicio agradable o desagradable. Pero estaremos hablando de la impresión que nos genera, no el objeto en si.

El gusto es algo irracional, con carácter creador, a lo que luego la crítica vendría a hacer consciente, a razonar a poner etiquetas, con el gusto como carácter inmediato. El crítico marca las reglas, dice lo que ha querido decir el artista.

Son paradojas como vemos, pero que convivimos con ellas, y que aparecen en todas las secciones culturales.

 

Esteticismo. Las perversiones de la modernidad. Belleza y moralidad.

La moralidad predomina hasta la mitad del s. XIX, hasta la crisis del idealismo, y definitivamente cae con las vanguardias.

La estética raramente es autónoma, sirve para vender algo. Así que algo científico pasa a utilizarse a la metáfora. La estética al servicio de algo, sensibiliza ideas religiosas, ideas morales, ideas de mercado. Vender un producto, el que sea.

 

El ético, como una unión entre belleza y moralidad. Lo bello es bueno, esta unido. Pero esto se deshace por la modernidad estética. La verdad, la injusticia en el mundo ni es bella, ni buena. La crueldad y lo sublime es manifestación de la belleza.

Ya Schiller dice que hay que separar los juicios estéticos de los éticos. Lo más fuerte en la estética es lo más bajo en ética. Por ejemplo, un crimen como Dios manda, es estético (solo hay que ver CSI) pero no es ético.

Esto tiene importancia en la educación, porque lo que importa es lo estético y acaba sustituyendo a lo ético.

 

Sin embargo, Kant identifica en la Crítica al juicio lo bello como símbolo del bien moral.

 

Pone varios ejemplos, como en postnazismo de ciertas películas, muy estético, pero no como ejemplo moral.

 

Molinero llega a hacerse una pregunta, ¿a quien pertenece la belleza? Los fascismos cultivan la belleza, entonces si lo bello es el símbolo de bien moral…

Al final la belleza es para quien sabe apreciarla.

El gusto, la belleza, todo esta en el mercado, en la televisión, en Internet.

 

Pone varios ejemplos de anuncios gráficos. Cuanto más intrascendente es el producto, más trascendente es el mensaje, carácter de misticismo y de religión.

 

 

  1. El proyecto: El gusto de nuestro tiempo.

         Refundación del gusto: En el ámbito de la experiencia estética en vez del juicio estético.

         Experiencia estética: Sentimiento más entendimiento igual a conocimiento.

         El conocimiento del gusto: Informado e ilustrado. Activo, no reactivo. La estética es trabajo.

         Activo: criterios estéticos y educación estética. Autonomía.

         Criterios icónicos: Filosofía. Pensamiento en imágenes.

         Humanismo del gusto: Petrarca “de la misma manera que la sabiduría recibe su nombre de gustar, así hay que ver el hecho como sabio aquel que se abre al gusto de las cosas.

         Educación estética para la ciudadanía

 

El pensamiento es efímero, la imagen absoluta, supera al pensamiento. Hay que superar el pensamiento abstracto yendo al principio, porque es el pensamiento en imágenes.

 

Terminaremos con una frase de Schiller de nuevo: “No me gustaría vivir en otro siglo y haber trabajado para otro. Uno es tan ciudadano de su tiempo, como ciudadano del Estado.



Guervós en Ciudad Real by umanoidepoliuretano

Aquí os reproduzco las notas que tomamos en la conferencia que dio el profesor Luis Santiago Guervós en Ciudad Real con motivo de las jornadas “El Genio y el Gusto” y en las que nos habló sobre el problema estético en Nietzsche.

Las gracias al señor Manuel Ramírez que nos ha donado sus notas, pues las mias fueron arrebatadas por mi profesor como justificación de asistencia. Puedes leer más en historiadoreshistéricos

 

La metafísica nihilista es estética.

   “El arte es el único que hace posible la vida; el único estimulante par la vida. El arte como anticristiano y antinihilista”. Y es nihilista porque es la afirmación categórica de la vida.

   El grado de fuerza del artista se mide según soporta la vida en un mundo sin sentido. El artista es afirmativo, porque los artistas son creadores y productores. Zarathustra ama a quien crea por encima de sí mismo. El artista practica la praxis esencial, la afirmación de la vida.

   Algunos interpretan esto como una nueva trascendencia, la del placer creador. Nietzsche señala que la belleza no existe en sí, sino que somos nosotros los que hacemos que tenga sentido. Niega la metafísica que no tenga que ver con el individuo.

   Podemos afirmar que el nihilismo se reafirma con la fuerza y el poder, ya que estos son la base de la mente artística. Estos son ingredientes necesarios para superar el nihilismo.

   El nihilismo podía ser una divina manera de pensar. Para él hay una relación directa entre el nihilismo y la voluntad e poder. Para Nietzsche el conocimiento solo se basa en la apariencia, pues lo que conoce del arte, que es creación inventada, es lo que percibe y no otra cosa.

   Nietzsche trata de concienciar al hombre de lo que es. Para ello prevee un movimiento futuro de cambio. El nihilismo no tiene Dios ni fundamento. Este contra-movimiento se expresa:

-como negatividad productiva,

-como autocreación 

-como camino al genio.

   Para superar el nihilismo hay que entender lo negativo como creativo. Pero el primer nihilista no es creativo. El primer contra-movimiento es revolucionario y contiene una negación implícita. Antes de construir hay que conocer. El nihlismo se niega y vuelve contra sí para superarse. Esta superación se produce por la radicalización en torno a una estructura dialéctica. Las fuerzas productoras aún no son firmes y la voluntad de poder no es fuerte.

   El nihilista se transciende por la creatividad. Decir “no” al nihilismo es decir “no” a la capacidad de autocreación. ES imposible vivir en la negación de esta transcendencia. Zarathustra dice “vosotros solo conocéis las chispas de aquel que agita el martillo”.

   La acción creativa requiere que el artista se transforme en camello, león y niño, metafóricamente hablando; lo que se conoce como la “transfiguración e las tres almas”.

   *el camello es la historia, lo pasado, la tradición cristiana, joroba con la que siempre cargamos.

   *el león dice “no” con el objeto de “crearse libertad para un nuevo crear”. En esta segunda fase el hombre libera la libertad que vive dentro de sí. Pero el león no ha logrado desprenderse totalmente de las redes que lo ataban; es decir, ha alzado la negación “de” pero no la negación” para”. El león es un destructor nato sin patria.

   *el niño es inocencia, comienzo, olvido, juego, rueda movida por sí misma, un santo decir sí”. El hombre solo puede afirmar su autonomía si afirma para así la autonomía del niño.        

 

            La superación del nihilismo a través del genio

 

   El problema de Nietzsche era un problema sobre todo religioso.

   Nietzsche buscó que el hombre llegara a ser obra de arte para conseguir ser un ser superior. Esta autoconciencia es el paso justo precedente al superhombre, “una cuerda tendida sobre el abismo”. Éste es el redentor del pasado y del futuro. El superhombre atiende al papel del legislador: mientras atiende a su perfección igualmente eleva la vida de los demás, por eso el genio no puede desvincularse de los demás. Lo decisivo en todo esto es la fuerza que el artista imprime en su entorno.

   Nietzsche concede a la figura del genio el papel preponderante y de éste destaca su capacidad para percibir la belleza. Ya Schiller prestó atención a este aspecto. El genio es aquel que puede acceder a la belleza a través de la apariencia. Pero la belleza artística es una ilusión para dar semblanza al sentido del horror del mundo.

   Para Nietzsche el genio va cambiando su máscara conforme evoluciona su pensamiento. Wagner, Voltaire y Dionisos (no el dios, sino el filósofo) fueron los modelos que para él proporcionaron orden a una realidad sin sentido.

   El genio puede redefinir los horizontes de la humanidad. A veces aparece como justificador del fruto supremo de la vida. Él incita a las masas  a ser superación. La existencia humana es imposible sin ellos. El artista y su actividad creativa sirven para justificar la vida, y la vida así queda justificada. Su espíritu creador los hace heraldos del colectivo de los “hombres superiores”.

   Los grandes hombres son una materia explosiva dentro de la cual hay otra oscura que necesita expandirse, crecer, superar los límites en que está estancada.

   Por tanto, el genio garantiza el genio de la humanidad, pero sin los anteriores valores. Para Nietzsche, los seres humanos superiores deben actuar como guía de la nueva cultura. Aboga, pues, por la creación de hombres superiores, los cuales luchen contra todo lo que nos ha impedido alcanzar el nivel conspicuo de nuestra existencia.

   El arte, en definitiva, nos muestra que desde nosotros mismos podemos crear el orden de sentido, pero no sometiéndonos a la fe en un dios o en el caos. El nihilismo es consciencia de lo que somos y concepción de la vida como creación y al genio como creador.