Umanoides


El arte como mondadura by umanoidemanme

En su obra El mundo como supermercado, Michel Houellebecq nos ofrece sus reflexiones sobre el arte contemporáneo tras asistir a la proyección de la obra de un videoartista que había introducido su pene en un glory hole, le había atado una cuerdecita y lo movía como si fuera un títere:

“Esa atmósfera de descomposición, de fracaso triste que acompaña al arte contemporáneo, acaba por hacerle a uno un nudo en la garganta; y se echa de menos a Joseph Beuys con sus propuestas llenas de generosidad. Aun así, el testimonio sobre nuestra época que implican cosas como ésta es de una precisión que le deja a uno impresionado. He pensado en eso durante toda la tarde, y no he podido escapar de esta conclusión: el arte contemporáneo me deprime; pero me doy cuenta de que representa, con mucho, el mejor comentario reciente sobre el estado de las cosas. He soñado con bolsas de basura rebosando de filtros de café, de mondaduras, de trozos de carne en salsa. He pensado en el arte como mondadura, y en los pedazos de sustancia que se quedan pegados a las mondaduras”.

Anuncios

2 comentarios so far
Deja un comentario

Completamente de acuerdo, el arte contemporáneo adolece de todo tipo de males. Entre ellos los críticos que ven miles de cosas en la más inerte de las imágenes. El arte como mondadura suena precisamente a eso… a tarde delante de un cubo de la basura pensando en cómo empezar el libro que tenía pensado escribir. Pero quien sabe… igual estoy metiendo la pata.

Comentario por umanoideimplume

En el caso del arte contemporáneo, creo que los críticos son los que menos pintan. En el documental que recomendaba en otro post, “La Comedia del Arte”, sale una galerista que explica cómo se construye un artista: se van vendiendo sus obras, aumentando el precio poco a poco; se intenta entrar en exposiciones, y finalmente en museos. Es increíble lo calculado y estudiado que lo tenía todo la mujer.
Después sale el hermano de Nacho Cano, el otro que estaba en Mecano, que se ha ido a vivir a Londres para estar “más cerca de las vanguardias” (sic), y en su casa explica que un aspecto muy importante es la cotización del artista, de tal manera que si unos coleccionistas compran alguna obra de un artista, y temen que puedan devaluarse, siguen comprando cada vez más obras del artista (aunque no tengan más valor que el de haber sido vendidas caras), manteniendo así su cotización y asegurándose de no perder ellos dinero….

Comentario por usoidesfero




Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: